Tomás Lagomarsino: "Una AC que no devuelva el poder a los ciudadanos sería un nuevo gran error"

El director de Equidad es parte del equipo productor que recorre Chile coordinando los cabildos del programa que emula una Asamblea Consituyente.

 

AC Joven atraviesa su recta final. Después de meses de intenso trabajo y un despliegue de recursos a nivel nacional, el proyecto que emula una Asamblea Constituyente ya ha celebrado la mayoría de sus cabildos distritales, solo restando parte del extremo Sur y la Región Metropolitana, y pronto entrará en etapa de confección de su documento final. Tomás Lagomarsino es parte del equipo productor que ha coordinado y monitoreado cada uno de los encuentros y en esta entrevista nos cuenta algunos detalles de la travesía, cuáles son las demandas y propuestas que l@s jóvenes están haciendo y cómo este experimento social puede ayudar a pavimentar el camino hacia una Asamblea Constituyente vinculante.

 

¿Cómo ha sido la experiencia personal de la cruzada de norte a sur llevando a cabo los cabildos? ¿Qué ha sido lo más complicado para ti y para el proyecto?

Primero que todo, como Fundación Equidad Chile nos lanzamos con Asamblea Constituyente Joven sabiendo que iban a existir un millón de dificultades y barreras para realizar este proyecto, y muchas veces han sido mayores de las que esperábamos. Las personas en general no están acostumbradas a hablar de temas constitucionales, les da miedo, creen que son temas muy técnicos ¡Y no es así! Nos hemos encontrado con muchas personas que dicen "yo vengo de oyente no más", como si la discusión constitucional fuera algo que se tiene que observar, algo de lo cual uno tiene que ser espectador solamente.

Está enraizado en la población, o nos han hecho creer, que la Constitución es un tema de expertos. Que una Asamblea Constituyente es una 'junta' de ponte tu 200 abogados expertos que tienen que tomar unos ciertos acuerdos en función o representación de todos los chilenos. Todo lo contrario. Todos tenemos nociones o tenemos las ideas que queremos para una nueva constitución, hay personas que no manejan los términos exactos, pero todos, en todos los cabildos que hemos realizado, tienen nociones de cómo quieren que sea nuestro país. Las formas y el lenguaje técnico es algo que viene posteriormente.

 

¿Cómo ves a los jóvenes del norte, sur y centro en cuanto a conciencia y preparación política y capacidad imaginativa para proponer soluciones? ¿Hay diferencias notables entre ellos?

Ha sido realmente diverso. Desde jóvenes con un manejo impresionante de las temáticas, actualizados en las contingencias de nuestro país, hasta personas con menor preparación. Sin embargo ambos grupos son valiosos en la discusión porque representan el Chile que existe en la actualidad.

 Ahora bien, algo que todos comparten por igual es la motivación  e interés de construir un mejor país. También todos entienden que una nueva Constitución no va a mejorar todos los problemas de Chile de la noche a la mañana, pero coinciden es que es un paso fundamental y el puntapié inicial para cambiar el modelo de sociedad que tenemos.

Una de las lecciones que nos hemos llevado con AC Joven es la tremenda deuda que existe en educación cívica. Chile tiene una deuda en acercar las temáticas políticas a las personas. Justamente acá tiene que apuntar el trabajo a futuro entendiendo que la educación cívica no es sólo que las personas se sienten frente a un pizarrón a escuchar sobre temas políticos, no es solo eso, implica participar y empoderarse.

 

¿Hacia dónde se han inclinado las críticas, observaciones y proposiciones de l@s jóvenes en esta segunda tanda? ¿Qué destacarías?

Hay tantas críticas como candidatos y participantes han habido. Una de las observaciones y críticas más generalizadas es al modelo actual y cómo se ha construido. Todos ven que las puertas de la política están cerradas, que es para una elite solamente. Transversalmente se quiere una democracia con más participación, ya están cansados que el entendimiento de participar sea sufragar cuando se eligen los cargos de elección popular. Se exigen nuevos mecanismos de participación como iniciativa popular de ley, mayor cantidad de plebiscitos, revocación del mandato, etc.

En estas primeras semanas de cabildos distritales hemos estado viajando por las regiones del país y fruto de ello hemos visto que también se pide más poder para las regiones, algunos hablan de avanzar a un estado regional y otros han planteado un régimen federal. Independiente de la figura que se mencione, y que finalmente será sancionada en la AC de Valparaíso, todos están de acuerdo a darle mayor autonomía a las regiones, mayor dominio sobre sus recursos y su propio futuro. Están cansados de que Chile gire en torno a Santiago, que desde la capital se generen políticas públicas que se quieran aplicar en todas las regiones como si todas fueran iguales entre sí.

 

¿Cómo han sido las discusiones en las regiones involucradas en la agresión contra los Mapuche? ¿Cómo se ha tratado este tema?

Una de las demandas para una nueva Constitución es la existencia de un estado plurinacional, este es un consenso transversal hasta el momento. Algunos además han planteado mayor autonomía para los Pueblos Originarios en sus territorios y representación reservada en los espacios en los que se toman las decisiones en el país.

 

¿Cómo proyectas que AC Joven ayudará a Chile a realizar una futura AC oficial? ¿Los jóvenes comentan algo al respecto?

AC joven ayuda en la medida que empieza a poner sobre la mesa la metodología que debe tener una Asamblea Constituyente realizada por el Estado de Chile. Si en unos años más hay una AC en nuestro país y los asambleístas son electos por un sistema de listas de partidos, sería como hacer un nuevo Congreso pero con la misión de hacer una Constitución. No queremos eso. Justamente AC Joven establece un sistema de elección territorial donde una persona que milita en un partido tiene las mismas posibilidades que uno que no pertenece a un partido político, además establece escaños reservados para los Pueblos Originarios, entre otras medidas.

Si hay algún día una AC en Chile tiene que tener mecanismos que aseguren que el Poder Constituyente va a estar en sus verdaderos poseedores que somos todos los chilenos y no en una elite política que es la que ha manejado el país hasta el momento. Esto es lo que tiene deslegitimada la política. Que la Constitución se haya redactado en cuatro paredes es una de las razones por la que no es legítima, y si se hace una AC que no devuelva el poder constituyente a todos los ciudadanos, sería nuevamente cometer un gran error.